Esa mañana por fin descansamos.
Salimos sin prisas, y para no variar pasamos por Notre Dame. Despues visitamos la zona de montmartre, que para mi fue lo más bonito de París. Nos costó un poco más de la cuenta llegar… Salimos del metro mal, y nos metimos en una de las zonas donde hace poco quemaban coches por la noche… Caminamos un rato y al final la encontramos. Es una colina con callejuelas medievales, que contrastaban mucho con lo que había visto hasta ahora de París. Por una de esas calles, llegamos a una plaza plagada de pintores que estaban dibujando y vendiendo sus cuadros. Uno de ellos me gusto mucho, pero en cuanto me dijeron que costaba 600 euros dejo de gustarme. En la cima de la colina hay una basílica con una de las mejores vistas de la ciudad. Desde el mirador puedes ver casas hasta donde te alcanza la vista, da la sensacion de que nunca acaba… París es enorme! Se distinguía el Pompidou, hotel de Ville, Notre Dame, la torre Eiffel,… En la foto no se apreceia porque el día no acompañaba, y mi camara es muy mala, pero os aseguro que impresiona.
Bajamos de ahí asombrados, y llegamos a una calle con puestos de comida. Curiosamente tenías los precios más bajos que habíamos visto, así que nos comimos un crep y un hot dog por seis eurillos (Es parís, está muy bien).
Como los domingos son gratis todos los museos, y Félix aun no había estado dentro del Louvre, cogimos el metro y nos fuimos para ahí. Vimos, otra vez, la gioconda, la venus de milo… Ya siento el museo como mi segunda casa… Así que si alguien necesita un guía.
Volvimos a acabar destrozados… Por la cara de la gente debe ser muy normal salir extresado… Cogimos el metro, recogimos la maleta, y de vuelta a Lyon… Andrés se viene unos días, así que… a seguir haciendo turismo.
Esto me encanta!




